ROCK & BLUES

3 NOV. MICHAEL OLIVERA & The Cuban Revolution
10 NOV. paris_monster

20:00 horas. Rock&Blues.
Calle Cuatro de Agosto, 5, 50003 Zaragoza

Michael Olivera nació en Santa Clara (Cuba), zona central de la isla. Finalizó sus estudios en la Escuela Nacional de Arte (La Habana) y ha tenido una gran carrera profesional desde muy temprana edad. Es uno de los artistas más importantes de la escena musical cubana y española actual.

Con una larga carrera como batería, productor, compositor y arreglista, Olivera grabó su primer trabajo como bandleader, “Ashé”, palabra que deriva del lenguaje Yoruba (Afro-Cubano), y cuyo significado es “Bendición divina”. Después del éxito de ASHÈ, con más de 40 conciertos por toda España en tan solo un año, Olivera nos presenta su recién estrenado trabajo, OASIS, en un directo que se caracteriza por la alegría, la fuerza y la cubanía, y en el que refleja con claridad la experiencia del músico y sus acompañantes, todos líderes en sus propios proyectos 50 discos grabados y cientos de proyectos con los que ha participado en festivales tan importantes como Jazz a Vienne, Marciac, North Sea Jazz, Montroux Jazz Festival, Montreal Jazz Fest, Blue Note NY, Blue Note Tokio, Jakarta Jazz Festival, Warsaw Jazz Festival, Madrid Jazz Festival, Barcelona Jazz Festival y muchos otros.

Empleando elementos pesados ​​de funk y soul, paris_monster cierra las brechas entre synth-pop y garage; entre el detalle moderno y la arena de la vieja escuela. Tierra solida. Altos paisajes sonoros. Una masa de ruido. Volatilidad. Singularidad vocal.

Deli NYC llama a paris_monster “un mecanismo preciso, complejo y sofisticado” con una “técnica instrumental monstruosa”, que ofrece un sonido que “podría ser la nueva cara del rock estadounidense”.

En otoño de 2017, paris_monster comenzó a grabar su primer LP de larga duración, que se lanzó en 2018. El álbum consolidó su sonido sucio, glitchy, centrado en la lírica, basado en el ritmo, y es un hito en su búsqueda de un enfoque musical flexible. Los elementos de funk y soul se unen a temas líricos de épocas pasadas en entornos rurales, personajes perdidos y la mortalidad enfrentada. Amor logrado y negado. Los temas contrastan con los fuertes surcos y el caos electrónico, creando profundidades y dimensiones que de otra manera se podrían haber logrado al dejar caer un sintetizador modular en los campos de maíz del centro de Nueva York o en los bosques de Connecticut. Y tal vez eso es exactamente lo que pasó…